La anécdota de Alejandro Magno

Es muy conocida la anécdota de Alejandro Magno cuando en su viaje hacia la conquista de Asia pasa por Corinto donde se encontraba el filósofo Diógenes que gozaba de mucha fama; al punto, que Alejandro pidió que lo llevaran a su presencia. Al saberse la noticia de que el Rey de Macedonia iba en su caballo con todos sus generales a ver al filósofo, la gente se aglomeró alrededor de Diógenes, que lo esperaba tirado en el suelo como un indigente, rodeado de perros y basura. El Rey se asombra cuando le dicen que el hombre que se encuentra en el rincón al lado de la barrica donde dormia, era el famoso filósofo Diógenes de Sinope. Alejandro adelanta su caballo se para frente a él y le pregunta ¿tú eres Diógenes? iSí! contestó sin inmutarse ¿qué puedo hacer por ti?, a lo que Diógenes responde: que "apartes tu caballo que me está tapando el sol". Parece ser según la leyenda que cuando Alejandro se alejaba del lugar en su caballo Bucéfalo uno de sus generales que iba a su lado le pregunta: Si no hubieras sido Alejandro ¿quién te hubiera gustado ser? a lo que Alejandro le responde: me hubiera gustado ser Diógenes. Con esa respuesta Alejandro, que fue educado por Aristóteles, le rendía tributo a los grandes filósofos de la época.

Esa anécdota sirve también para calibrar qué tanto estás conforme con tu vida.

Si me preguntaran: ¿si tú no fueras Oswaldo quién te hubiera gustado ser? yo respondería: me hubiera gustado ser el hijo de mi padre.


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